“¿Otra vez sopa de arroz?”, se preguntó, a lo Mafalda, el concejal amayista Oscar Cano cuando sus pares opositores cuestionaron por enésima vez que la Municipalidad de la capital haya decidido ceder a la Provincia sus recursos coparticipables, en el marco del Pacto Social 2014. Ayer, en sesión extraordinaria, los ediles capitalinos autorizaron al intendente capitalino, Domingo Amaya, a que suscriba el convenio con el Poder Ejecutivo provincial para que, de esta manera, se garantice el pago de los sueldos y la realización de obras públicas durante el próximo año.

Previamente, los concejales de la oposición criticaron que, nuevamente, se viole la autonomía municipal, principio establecido por la Constitución de la Nación. Pese al rechazo de los cuatro opositores presentes, el proyecto fue avalado por los 13 representantes vecinales del oficialismo (alperovichistas y amayistas).

“Desde 2003 que soy concejal y siempre pasa lo mismo. La oposición siempre tiene el mismo discurso. Y hay algunos que cuando hablan -en alusión al bussista Claudio Viña- pareciera ser que se olvidan que hubo intendentes de su partido político que hasta los leones del parque se llevaron”, chicaneó el mercantil Cano.

Previamente, Viña había cuestionado la actitud del municipio de ceder los recursos a la Provincia y utilizó una metáfora relacionada a la violencia de género. “Sentado en la víspera de fin de año vemos como una herramienta para subyugar (el Pacto Social) es puesta en marcha. Ya se habló tantas veces sobre las autonomías municipales. Y al final parece una situación de una mujer golpeada, donde los únicos que ven el problema, y los únicos que quieren romper esa situación de sometimiento, son los de afuera. Quizás lo estamos poniendo a Amaya en la histórica decisión de tener que vetar el pacto social”, ironizó Viña. Dijo que durante la asunción de Germán Alfaro como secretario de Gobierno municipal, lo sorprendió el discurso del intendente, quien había dejado traslucir sus intenciones de ser candidato a gobernador. “Fuimos todos sorprendidos con un discurso encendido y actuado. Parecía sacado de esas películas estadounidenses. Por un lado, el intendente dejó entrever que tiene aspiraciones de ser gobernador, y por otro, cede recursos. Como despedida de la gestión deberíamos probarlo a Amaya dos añitos sin Pacto Social para ver cómo funciona el municipio”, planteó el bussista.

Sandra Manzone (CC-ARI) criticó el artículo 2º del proyecto de ordenanza de adhesión al pacto. “En el artículo 2º no sólo se cede a la provincia los recursos correspondientes por la Ley de Coparticipación provincial, sino que también se nos pide ceder los recursos del Fondo del Desarrollo del Interior del cual el municipio no recibe nada. ¿Cómo se explica tener que ceder algo que nunca se recibió?”, planteó. También cuestionó que en el “Pacto Sueldos” para San Miguel de Tucumán se destinen $ 609 millones, mientras que en el presupuesto municipal 2014 la planilla salarial fue calculada en $ 777 millones. “Esto genera un faltante de $ 168 millones, es decir, un 22% del total de los sueldos lo tendrá que solventar el municipio”, opinó.

Rápidamente, el alperovichista Javier Morof le respondió a Manzone con la intención de rebatir sus dichos. “Es verdad que en el presupuesto municipal el gasto para sueldos fue estipulado en $ 777 millones y en el pacto social es de $ 609 millones. Pero yo le quiero aclarar a una concejala que desde el 2011 los montos establecidos en el Pacto Social son los mismos para todas las municipalidades, porque la provincia equipara la previsión presupuestaria con los aumentos salariales. Entonces, no dejemos en el aire la impresión de que nos están dando $ 600 millones y estamos necesitando $ 770 millones. El Poder Ejecutivo dará lo que el municipio necesite para pagar los sueldos. Acá no hay extorsión, ni nada. Dejemos de ver fantasmas”, fustigó Morof.

A su turno, el radical José Luis Avignone hizo una férrea defensa de la autonomía municipal y hasta brindó precisiones sobre la deuda que la Provincia mantiene con la Capital. “Los tributos que recauda el municipio son producto del pago del los contribuyentes. Nunca pudimos saber qué cantidad de tributos toma la Provincia del municipio. ¿Cómo es posible que en estos meses el Poder Ejecutivo fue retaceando los fondos y enviando menos plata? Actualmente le debe a la Municipalidad $ 140 millones”, detalló Avignone.

Seguidamente, el alperovichista Ignacio Golobisky le respondió a Avignone con una chicana, para dejar entrever que habría una cercanía en la relación entre el radical y el amayismo. “Todavía no escuché al intendente hablar de que el Gobierno provincial le debe al municipio $ 140 millones. No conocía ese dato ni lo escuché de boca del intendente. Seguramente Avignone debe manejar mucha información”, ironizó el alperovichista.